Pilar Jericó
Doctora en Organización de Empresas y Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Autónoma de Madrid. Ha cursado estudios de especialización en estrategia en Harvard University, en Comportamiento Organizativo en UCLA (Estados Unidos) y Università di Firenze (Italia).
Es autora de los bestsellers “NoMiedo en la empresa y en la vida" (Alienta, 2006) y "Gestión del Talento " (Prentice Hall, 2001), ambos traducidos a varios idiomas, y coautora de diversos libros sobre la gestión de personas.
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Como experta en liderazgo, ¿qué considera que debe de hacer un directivo para lograr situarse en una posición de liderazgo?
Pilar Jericó:
Una de las piezas importantes es la capacidad de crear equipo, si es capaz de identificar talento y de saber comprometerle con el proyecto. Para ello, ha de saber comunicar muy claramente qué espera de sus colaboradores, hacerles sentir útiles en su trabajo (que perciban cómo crean valor) y hacerles sentir importantes como personas. No nos comprometemos con jefes que nos recuerdan que somos un número o un recurso. Nos comprometemos con aquellos que nos dan espacio para desarrollarnos como profesionales y reconocen nuestro trabajo.
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Usted es la autora del bestseller titulado “NoMiedo en la empresa y en la vida, ¿existe mucho miedo tóxico entre los empresarios?
Pilar Jericó:
Sí, desgraciadamente. Hicimos un estudio hace tres años y vimos que el 51% de las empresas de este país utilizan el miedo para la gestión de personas, en vez de la motivación. Es un recurso demasiado manido y empleado, que impide alcanzar resultados a medio y largo plazo, pero que se emplea en exceso.
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¿Cuál cree que es el más común?
Hay muchos miedos en las empresas y dependen de los niveles jerárquicos. En los primeros niveles, el más habitual es no llegar a fin de mes; sin embargo, conforme vamos subiendo en la jerarquía aparecen otros como son perder el poder. Sin embargo, si tuviéramos que destacar uno diríamos que es el miedo al fracaso por las consecuencias que tiene; y a nivel cultural, el miedo al rechazo o al que dirán y que justifica que se nos den mal los idiomas o hablar en público, por ejemplo.
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Recientemente ha recibido la Cruz al Mérito Militar con Distintivo Blanco por su trabajo desde 2001 en CESEDEN (Centro de Estudios de la Defensa Nacional). Ha orientado a sectores muy variados, incluso a las Fuerzas Armadas, ¿cuál cree que es el colectivo más difícil?
Pilar Jericó:
No creo que haya colectivos difíciles, sino personas difíciles que se encuentran en cualquier organización y equipo. En las sesiones con las Fuerzas Armadas he aprendido mucho. Es cierto que es una Institución de muchos años de antigüedad y que tiene todavía frente a sí muchos retos para adaptarse a los cambios de las generaciones y de la sociedad, pero creo que están desarrollando mucho esfuerzo formativo para que los futuros líderes sean sensibles a la gestión del talento de las personas. Y eso tarde o temprano dará sus frutos.
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Usted afirma que el desarrollo personal en el trabajo pasa por trabajar intensamente, disfrutar con el reto, arriesgar y sobre todo, no tener miedo a decidir. ¿Qué es lo que recomienda para liberar los miedos en el trabajo?
Pilar Jericó:
Depende del tipo de miedo, pero en general existen varias maneras que son difíciles de resumir en unas líneas, pero básicamente son apoyarse en un equipo, racionalizar el impacto del posible miedo si llegara a ocurrir (es decir, ponerse en el peor de los casos y crear un plan de acción), divertirse con lo que se hace y considerar el fracaso como una oportunidad de aprendizaje… cosa que en nuestra cultura nos cuesta mucho, a diferencia de la estadounidense. Sin embargo, el objetivo no es no tener miedo, que es imposible, sino que el miedo no paralice.
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¿Cuál es el precio que pagamos por tener miedo tóxico?
Pilar Jericó:
Es muy alto tanto a nivel profesional porque merma nuestra capacidad creativa y la iniciativa, como a nivel personal, porque reduce nuestra felicidad. Con miedo no somos felices… y éste que ese un precio demasiado alto.